ESTE BLOG TIENE COMO INTENCION COMPARTIR, SIN PELOS EN LA LENGUA, VIVENCIAS Y REFLEXIONES VARIAS EN TORNO A LAS RELACIONES DE PAREJA-JA, LA SEXUALIDAD TERCERMUNDISTA Y LA DESTRUCTIVA TENDENCIA FEMENINA A "E N A M O R F A R S E"

lunes, 6 de agosto de 2012

INSTANTE CERO

  Leyla Salazar

                                                               — 1 —

                  DIA  4.         13:00 pm.

 Desde muy  temprano la gente sintoniza el canal magno de TV Red. “Hoy es día de fiesta nacional”: 512 patriotas (484 de sexo masculino y 28 del femenino) con sus respectivos 512 acompañantes (484 mujeres y 28 hombres), hacen un gran total de 1024 patriotas que serán llevados, en breve, a poblar la “Nueva Plataforma Galáctica” —anuncia pomposamente el afamado conductor estrella de TV Red—. Los espectadores que atentos le escuchan y observan; no se impresionan de su aparente destreza matemática. En los 4 viajes que se han realizado a la Plataforma Galáctica, el número siempre ha sido el mismo: 32 patriotas al cuadrado + los 8 tripulantes de la nave. Experto, como es, en el arte de la locución subliminal, el joven conductor no tiene ningún problema en hablar ininterrumpidamente sin preocuparse por la ansiedad que genera en sus escuchas. Con pleno dominio de la técnica, hace un recuento de los antecedentes que dieron origen a la Plataforma Galáctica, además de los extenuantes procesos selectivos que se llevan a cabo para ser candidato a evacuar el planeta.
                                                                                                                                                                                 
Durante 25 años, científicos de alto renombre trabajaron en la planeación y construcción de lo que sería la única posibilidad de preservar la vida humana en caso de suscitarse un conflicto bélico a nivel mundial o una catástrofe planetaria. Este ambicioso proyecto es lo que hoy conocemos como la Plataforma Galáctica.
Este grupo de científicos se encuentran hacinados actualmente en la apartada provincia de Ántrax, lugar elegido para ser cede del departamento de robótica y centro de control operativo de la Plataforma Galáctica. De ésta manera Ántrax se consolida como la tercera base más importante del planeta; sumándose a la base lunar donde se concentra la fuerza militar, y a la base instalada en la Región X, donde se hallan los altos funcionarios y diplomáticos.
En su mayoría, éstos importantes científicos y padres de la nueva civilización, son egresados de la Universidad de Ufoxford (la máxima casa de estudios planetarios e interestelares) con especialidad en la investigación de cuerpos celestes y en el establecimiento de acuerdos diplomáticos con las nuevas especies.
La comunidad científica ha manifestado su decisión de que se vuelva obligatorio el uso y dominio de las 6 lenguas imperantes en la galaxia y de las cuales sólo hacemos uso de 2 de ellas: el Zampa y el Inglés-Ito ó asiático (que se extendió en las provincias arcaicas gracias a la labor de difusión que los antiguos exploradores hicieron en los rincones más apartados del planeta), pero que a partir de ahora resultan insuficientes. Es exigencia de los actuales tiempos aprender las 4 lenguas restantes a fin de lograr una adecuada comunicación en la Nueva Era que está a punto de iniciarse: La Era Galáctica, y de la cual la Plataforma es el eslabón principal por ser el futuro asentamiento de la población civil.
Esta nueva era bien puede ser llamada La Era del Resurgimiento; ya que se retomarán las actividades políticas, laborales, sociales, culturales y económicas que se han visto detenidas por efecto de la guerra. Esta era por venir implica, además de las 4 lenguas mencionadas, la anexión de los prefijos "Ufo, ufa y ufi" a nuestro actual lenguaje. El Magno Gobierno determinó, como un signo de modernidad, que todos aquellos conceptos o palabras que sean de importancia deben incluir dichos prefijos, de tal manera que el nuevo sistema económico que sustituirá a nuestro actual sistema monetario será conocido como“ Ufonomía “, y los “ Ufis “ serán la moneda única que circule. El detalle de éstos y otros cambios se darán a conocer en su oportunidad a los pobladores de la Nueva Plataforma Galáctica una vez establecidos en la misma.

Lo que sí sabemos de antemano es que la Nueva Plataforma Galáctica asegura el aprovisionamiento de aire continuo sin depender de los tanques de oxígeno, lo que denota una gran ventaja sobre la actual forma de vida planetaria.

Nadie ignora, prosigue el conductor, que toda la población menor de 15 años y mayor de 30 no tiene la oportunidad de acceder a ésta plataforma, ya que sólo serán evacuados aquellos que reúnan los siguientes requisitos:
            
1.- La edad (de 15 a 30 años), que ha sido delimitada en base a claros  fines de reproducción.

2.- Superar las 4 fases de selección: la primera destinada a demostrar la resistencia física, la 2ª: las habilidades, la 3ª los conocimientos del pasado, y la 4ª y última: que se ha alcanzado la sabiduría a temprana edad.

Mientras habla, enormes letreros luminosos se suspenden sobre su cabeza reforzando con lemas gubernamentales todo aquello que dice.

     " LA SABIDURIA RINDE MAS EN EL JOVEN QUE EN EL VIEJO. SE PRODUCTIVO."             “NO TE DESPERDICIES: ¡MADURA A TIEMPO. NO HAY MAÑANA, HAZLO HOY !"

...Pero quizá el requisito más importante de todos —prosigue el conductor—y que aún no he mencionado es: ¡La Suerte! —repiten todos a coro simultáneamente con la aparición de otro letrero—

"¿DE QUE SIRVE SER APTO SI LA FORTUNA TE DA LA ESPALDA?
" LOS AFORTUNADOS SON MAS UTILES A LA PATRIA”
"EL GOBIERNO AMA A LOS PATRIOTAS CON SUERTE. ¡TODOS LOS AMAMOS!

 Sí señores; bien dice nuestro Magno Gobierno: “La Suerte lo es todo...”

El público asiente en señal de aprobación. Sólo uno entre miles duda de esta sentencia gubernamental y mueve la cabeza en señal de protesta. Este individuo que sonríe irónico es Zep Argus; un sujeto normal en apariencia, de no ser por el color de sus ojos (que lejos de ser azules como los de cualquier patriota común son de un verde obscuro),—señal de una clara deficiencia genética—  Por lo demás es de tez blanca: con una sutil dureza de rasgos, tiene la estatura patriótica promedio: 1.88, el color de su cabello (ciertamente no rubio pero sí cobrizo claro) encaja perfectamente en el modelo distintivo del Verdadero Patriota, aunque su evidente muestra de oposición al gobierno, aunado al color de sus ojos, nos revelan a un individuo con una de las peores deficiencias genéticas a saber: La tipo D (que incluye además de una o más imperfecciones físicas; una clara falla conductual: La subversión, que hace de estos seres un grave problema social a combatir por la marcada tendencia que tienen a la contaminación ideológica).

Zep desearía agregar los requisitos verdaderamente importantes que el conductor omite:

1.      Que no hay otra forma distinta de obtener oxígeno y comida que no sea la de los   concursos. El premio lo es todo. El premio: la vida.

 2.- Que de la quinta parte que sobrevive a la competencia, sólo el 50% de las despensas que se otorgan a los ganadores contienen la invitación para participar en la siguiente fase del concurso, excluyendo automáticamente al otro 50% restante.

Y la 3º y más absurda: Que aquellos finalistas seleccionados para evacuar  el planeta tienen el derecho de escoger al acompañante de su preferencia (siempre y cuando éste sea del sexo opuesto) para llevarlo consigo a habitar la Nueva Plataforma Galáctica sin necesidad de someterlo a las arduas pruebas de los concursos.

Son estas burlas y absurdos burocráticos lo que no tolera. ¿Cómo pueden llamar "Suerte" a lo que a todas luces es una evidente y cruel manipulación del gobierno. Es por esto que él no cree en la suerte. Sabe que ésta puede ser dirigida, manipulada.

Hidra  por su parte —y como buena patriota— tiene una fe ciega en la fortuna. "La Suerte lo es todo —piensa—. Él prefiere guardar silencio, ¿para qué desengañarla, para qué decirle que de existir la suerte otra sería su vida. No se imagina cuál, sólo sabe que tendría que ser distinta al presente en que vive: Ella no está a su lado e ignora que él espera por verla.

El locutor continúa su incesante parloteo.

Zep se desespera: ella no aparece. Su ansiedad se confunde con la del público y le hacen unirse al coro que grita:
                        

                                        LA NAVE!           ¡ LA NAVE !         ¡ QUEREMOS VERLA !

Sí. Eso es lo que él quiere: verla. Pero no a la nave: a ella, a Hidra; al amor que pronto se irá
—dejándolo solo en un planeta en ruinas—.

— 2 —

UN MES  ANTES.

A la pregunta formulada: 2 timbres sonaron simultáneamente. Con un grado máximo de definición; toda la frustración e inquietud de Hidra, la concursante de pelo verde, quedaron expuestas de golpe en el lado superior  izquierdo de la pantalla.
Zep apagó el televisor. En estos momentos es cuando se arrepiente de haber aceptado que a su TVComputadora le adaptaran el amplificador emocional R-13: "El primer sistema capaz de graficar y revelar cromáticamente las mas secretas emociones del actor"

-¡Idiotas! —exclama Zep mientras enciende nuevamente el aparato— Ahí continuaba Hidra, tan andrógina y hermosa como siempre, mirando con sus grandes y hundidos ojos a la cámara #14 en una súplica callada por que alguien le diga ¿para qué diablos le servían los cuernos a las jirafas?

-No lo sé mi amor —murmura Zep quedamente incapaz de auxiliaría— No lo se...

El concursante más famélico se aprestó a resolver la incógnita:

- Como sensores —dijo—. De hecho; el viejo modelo experimental "Jiros" fue designado con este nombre en honor al extinto animal, debido al alto grado de sofisticación sensorial  que incluye la nave en su cápsula de recubrimiento exterior, y que permitió a J.C. Candium, en el año 2043, desmitificar a los hoyos negros— agregó feliz de tener la oportunidad de sobresalir, ya que si se suscitara un empate le darían la preferencia a aquél que hubiera demostrado mayores conocimientos—

- ¡Claro! —se dijo Hidra molesta consigo misma— Era obvio, esa es una característica básica de los animales prehistóricos. ¿Cómo pudo olvidarlo?

Las luces del estudio comenzaron a parpadear. Atento a la señal; el conductor mira hacia la cámara #9 mientras los concursantes de la Fase III, en la que ella se incluye, aprovechan estos momentos para sustituir sus tanques de oxígeno. En espera de su nueva provisión de aire Hidra se pregunta si será capaz de vencer a los 275 aspirantes que compiten junto con ella por ser evacuados del planeta.

¡Si al menos le permitieran que Zep estuviera a su lado...!

Los recuerdos y la enorme responsabilidad que pesan sobre ella —a la vez que la abruman— la impulsan a resistir. Si sobrevivió a la 3ª  guerra mundial, ¿cómo va a sucumbir ante un programa de concurso?

- Voy a triunfar —se dice Idra entre dientes—. Voy a demostrarles que soy lo suficientemente apta, que soy una ciudadana digna y capaz. Voy a ganar, obtendré comida y oxígeno para resistir, pasaré a la fase IV y te juro Zep que lucharé hasta el fin porque abordemos juntos La Máquina de la Evasión. Voy a lograrlo Zep. Ya lo verás cariño, ya lo verás...

            Este pequeño descanso en la transmisión de la competencia le sienta a Zep de maravilla. Se encuentra exhausto. El haber encontrado a Hidra entre los 43 canales locales que aún transmiten fue la hazaña digna de un héroe. Le llevó 3 horas sintonizar el concurso #415 del turno matutino bloque D en el que ella está participando.

Zep no se preocupa por la falla de Hidra, no ignora que éste error —cometido en el momento de mayor fiereza del concurso— puede significarle la derrota. Sin embargo confía plenamente en que ella sabrá salir triunfante; tal como lo hizo en las 2 anteriores competencias en las que demostró su superioridad física (al enfrentar y soportar fuerzas contrarias a las naturales) ante 9897 concursantes menos aptos. Las múltiples llagas que Idra ostenta orgullosa en diversas partes de su cuerpo así lo demuestran.

-Lo más duro de todo -—le había confesado ella mientras intentaban hallarle sabor a su premio alimenticio— no fue el estar aislada durante 2  horas en la cápsula infrarroja soportando temperaturas mayores a 68 grados, ni tampoco las pruebas realizadas en el laboratorio de flotación neutral, sino mi poca tolerancia a las altas frecuencias. Pensé que iba a perder el sentido. No sé cómo pude mantenerme en pie.

Él tampoco se explica de dónde proviene esa enorme fuerza de ella.

-De ti —es su única respuesta—

Él no puede menos que sonreír. La ama tanto... más que a nadie. En estos momentos desearía tenerla en sus brazos y no mirarla rodeada de extraños a través de una fría pantalla.

No lo soporta, prefiere esperarla abrazado a su recuerdo. Agotado, se introduce en la burbuja reflectante y se dispone a dormir a sabiendas de que no lo logrará mientas ella no esté a su lado rodeándolo con sus delgados brazos azulinos. No podrá dormir hasta no sentir las salientes costillas de ella amoldándose entre las suyas como tantas otras veces en el pasado. Tiene tantos deseos de hacerle el amor... Bien valdría la pena morir amándola —se lo había dicho una y otra vez —.

- No hay duda que eres un romántico —le decía ella suave y conciliadoramente al oído—-. Ten paciencia. ¿No querrás que se nos agoten las reservas de aire, verdad? Debemos ser prudentes, ya habrá mucho tiempo para querernos.

-Hidra... no te engañes. Sólo un 10 % de la población se salvará.

-Y nosotros seremos parte de ese porcentaje —le interrumpió ella seca y determinante—. Zep, por favor. No me ayudan tus dudas, debemos tener confianza.

-Y suerte —dijo él ironizando—.

-Pues sí, y mucha —dijo ella—. Eso es fundamental. Todos sabemos que de nada sirve ser fuerte y apto si no se tiene suerte. Sólo los afortunados llegarán a la Plataforma Galáctica,  y nosotros lo vamos a lograr. Ya lo veras...

Zep no puede evitar sonreír ante la idea de un futuro compartido con Hidra 

-Hidra, ¿te haz puesto a pensar que a donde iremos no habrá niños ni ancianos?

-Claro que habrá niños: los nuestros. Una vez que lleguemos escogerán a las parejas mas aptas para la procreación, y ancianos habrá a montones cuando envejezcamos. Sólo es cuestión de tiempo; además, el departamento de biogenética asegura que se implantará fauna y flora similar a la que tuvimos pero mejorada. ¿Te imaginas? ¡Va a ser fantástico! —dijo entusiasmada—. Será como volver al pasado: antes de que se iniciara la guerra por obtener agua.

Zep guarda silencio, reflexiona: ...Ir al futuro para vivir en el pasado... La idea se abre paso en su mente, toma forma y le genera un escalofrío. 13 años de trabajo en el cultivo y exportación de virus terrestres le han hecho comprender lo que su amigo Rot Partom afirma haber dicho en su examen de ingreso ante el comité selectivo de la Universidad de Ufoxford:

-" El virus más nocivo e implacable del universo se estudia a sí mismo incapaz de reconocerse”

             Silencio. El concepto era interesante, la afirmación atrevida. Los miembros del comité, inactivos en apariencia, hacen anotaciones mentales que se plasman automáticamente en diminutos senso-chips personales que serán revisados posteriormente por la computadora central para determinar la puntuación final del candidato.

El patriota Nº 15235 —JDP 300—1, Matsumiko Orly, Director de la Junta en Jefe del Comité Selectivo, y quien meses después fuera nombrado Quinto Rector Emérito de la Universidad de Ufoxford por la exitosa publicación de su audio novela fantástica: “Ese virus llamado hombre”, piensa y consigna en su sensochip:

Planteamiento:         Correcto aunque subversivo.
El hombre es el virus...  Mmh... Interesante, muy interesante...  Mmh...
Ojos :              Cafés.
Estatura:          Menor al promedio.  DENEGAR.

Rot rememora: Lo supo inmediatamente pero la confirmación llegó 2 días después. Su nombre se encontraba en la lista de rechazados. Claramente se leía: Solicitud denegada sin probabilidades futuras de aceptación.

Esa era la política. Ningún individuo con una deficiencia genética tipo D —la misma que Zep comparte— ha logrado ingresar en la prestigiosa  universidad.

-“Es evidente que a pesar de haberse abolido el Artículo 4º de la antigua ley de Morphy, que prohibía a los individuos genéticamente inferiores socializar con la raza dominante, esta ley se mantiene vigente en la conciencia de muchos y las acciones así lo demuestran. Las turbias razones burocráticas que el Magno Gobierno da, no logran fundamentar con claridad el que a individuos como nosotros se nos niegue el número de identificación patriótica tan necesaria en estos tiempos.

Zep no se suma a los airados reclamos patrióticos de Rot. A él, a diferencia de su amigo, no le afecta carecer de número; por el contrario, le significa una ventaja. La ventaja de ser negado por un sistema que carece de misterio, que se ciega ante el más mínimo resplandor. Y él, Zep Argus, es un ser  hecho de luz confinado a vivir en la sombra. "Los tiempos oscuros no se detendrán, avanzan. El Universo se devora a sí mismo y nosotros somos la boca".

Frente a él, Rot Partom lo mira inexpresivo. En ocasiones como ésta es cuando preferiría estar sumergido en su tina de gel relajante e infusión de olvido. ¡Ah, que placer! Cesar el ruido, apartar la frustración, ignorarlo todo (el cansancio, los sueños, la vida...)

Se levanta. Mejor volver en otra ocasión. No tiene humor para el pesimismo cósmico de Zep. Toma su abrigo. Todo está bien. No pasa nada. Simplemente está cansado. Necesita pensar, hallar  respuestas. No, no es culpa de nadie. “Cuestión de genes”. Antes fue la religión, ahora es la genética. “No hay duda: Son tiempos oscuros”. —Ambos ríen sin intención— ¿Afortunado? Quizá. Lo cierto es que por la ciencia renunciaría a ser quien es. Imaginar, soñar, desear...

"Los privilegios también son cadenas. Hay seres que no nacen para ser libres" Se detiene. Los recuerdos llegan, no así las palabras. En su ausencia dice:

-“Cuando mejore mi ánimo te buscaré Zep. Sólo hasta entonces amigo. Voy a estar bien. Lo prometo.”

(Supo cumplir en parte.  Nunca más volvió).

Zep no dice nada, lo deja partir. Fiel al amigo, lo escolta con la mirada hasta el instante cero. Lo ve perderse en el infinito. Allá va Rot Partom: cada vez más pequeño. Un punto distante. Polvo en el viento.

Cierra los ojos, al abrirlos ya no ve al amigo alejándose sino a Hidra viniendo hacia él. Pasado y presente se encuentran por un instante, se funden y le hacen exclamar:

-"La vida no es mas que esto Idra; un montón de instantes."

Ella parece no comprender. Él la mira con infinita tristeza (con la tristeza de aquél que sabe que aunque los sueños se cumplan nunca serán como los soñamos).

Hidra sabe que miente, que en realidad no tiene ninguna certeza de que las cosas sucedan como lo desea. Sin embargo está dispuesta a creer y a que le crean.

Él la acaricia lenta y suavemente. Ella le corresponde sonriendo con su pequeña boca en forma de media luna. Se miran, se huelen, se reconocen e intentan perdonar. Pero él no olvida, sabe que por mucho que ame a ésta mujer no podrán ser felices "más allá de las estrellas" como ella pretende hacerle creer; porque en las historias verdaderas no existen los finales felices y la vida lo comprueba. La desaparición de 2 continentes en disputa por el agua, y la futura eliminación del 90% de la población restante lo atestiguan. Pero él no va a ser parte de esa selecta minoría que se salve a costa de los caídos, y mucho menos va a servirles de combustible. Llegado el momento se negará a partir al lado oeste del planeta junto con los no-elegidos. Nadie va a moler su cabello y mucho menos le van a extraer la grasa corporal. “Que se traguen su lema de que los buenos patriotas debemos apoyar a los elegidos del destino e impulsar con nuestro espíritu a la máquina de la evasión”. El destino y la Confederación Pro-Evasión se pueden ir al carajo. Yo no voy a caer en nacionalismos baratos. Si por mi deficiencia genética nunca me aceptaron como patriota, que tampoco me acepten ahora como combustible. Que me rechacen "Por ser combustible tipo D " —agregó burlón y divertido ante la bíblica idea del ojo por ojo—.

La risa que le generan sus pensamientos le hacen recordar que no está solo. Ahí, enfrente suyo, se encuentra la atenta y azul mirada de Hidra, quien parece concentrada en adivinarle cada palabra no dicha. Unos segundos más le habrían bastado para descifrarlo todo. Afortunadamente para él ninguno de los 2 trae puesta la diadema transmisora de pensamientos. Debe ser más cuidadoso, este incidente es una advertencia. Decide abrazarla. La estrecha fuertemente en un intento por distraerla de sus esfuerzos telepáticos. Ella se separa con firmeza. Lo enfrenta.

 -Zep, tú no deseas estar en la Plataforma Galáctica. Tú no quieres venir conmigo, ¿verdad? —y su voz temblaba—

 -Claro que quiero cariño. Es lo que más deseo; estar siempre a tu lado.

 Ella se tranquiliza., su mirada se relaja. Todo está en orden. Nada ha pasado. Ambos respiran hondo.

(Ahora son dos los que mienten).

— 3 —

               EL  DIA  ANTERIOR


 Zep dormía al momento en que Hidra llegó radiante de triunfo y placer. La habitación se encuentra en silencio, a media luz. No le sorprende, es la hora en que Selene suele desaparecer sin dar explicación. Cada tarde es lo mismo: sale (nadie sabe a dónde y a qué), vuelve antes de las 7pm (hora en que necesita reponer su tanque de oxígeno) y se recuesta sin pronunciar palabra. ¿Cómo juzgarla?, tiene sólo 14 años y muy pocas esperanzas. Como buena patriota, no reprocha, no se rebela, asume su destino en silencio.

Hidra no puede menos que admirarla (al cariño se suma el respeto). No ignora que Selene desaprueba su relación con Zep, y sin embargo jamás la ha cuestionado ni ha intentado interferir. Tiene la certeza de que su silencio no proviene de la envidia sino que es resultado de una profunda introspección. Selene es una patriota excepcional —piensa Hidra—, qué lástima que sea tan joven. Merecería estar en la Plataforma Galáctica junto a nosotros, ¡junto a una de las parejas que mañana van a ser evacuadas del planeta! —agrega entusiasmada—

 A través de la burbuja reflectante observa a Zep quien aún duerme. Arde en deseos de decirle que al fin lo lograron, pero opta por no despertarlo. Ultimamente ha estado muy tenso, cada vez más delgado y tembloroso. Compadecida de él le disolvió una píldora sedante en su bebida. Sabe que él no lo aprueba, que no quiere depender de una ciencia a la cual niega y rechaza. Por eso tuvo que hacerlo a espaldas suyas. Pero nunca más. Sólo por esta ocasión. Era necesario que descansara (aunque sea superficialmente). ¡La sorpresa que le espera al despertar!

 Entre tanto —y para calmar su ansiedad— decide ocuparse en escoger la ropa a llevar (sólo se permite una muda por persona). Selecciona el pantalón caqui y el sweter ajustable que llevaba puesto el día en que se conocieron. Se lo prueba. Ha bajado varios kilos desde entonces De todas formas lo llevara (no importa que los recuerdos nos queden grandes) ¿Dónde está el viejo abrigo marrón de él? Está segura de no haberlo tirado, jamás se desprendería de algo tan significativo para ambos. Tras una rápida y efectiva búsqueda lo encuentra envuelto en una bolsa negra. Lo saca, huele a piel y sangre seca, con sumo cuidado le sacude el polvo (¡tantos recuerdos!). Fiel a sus hábitos de prevención rebusca en los bolsillos. Su mano topa con un objeto que pronto identifica: un “Atemporal voice-message”, propiedad de Selene; reconoce su número patriótico de identificación. ¿Qué hace esto aquí? —se pregunta— Intrigada, se dirige al procesador, lo coloca. La máquina lee, proyecta el contenido.

Yo, patriota, Nº78967—AB1000—2, de nombre Selene Trosta me dirijo reverentemente al Departamento de Investigación al desacato de las obligaciones patrióticas y civiles (DIDOPACI) para denunciar al ciudadno Zep Argus de traición a la patria.

                        Fundamentos.

1.- Dicho individuo adquirió ilícitamente (ignoro la manera) un interruptor infrarrojo que le permite encender y apagar el televisor a voluntad violando los acuerdos internacionales que le conceden a TV Red el control total de dicha acción desde la central gubernamental.

2.-Manifiesta una abierta oposición a las leyes de sanidad vigentes. Pretende interferir  los procesos de reciclaje corporal que nos rigen reproduciendo antigüas formas de muerte consistentes en que el cuerpo inerte sea devorado por las bacterias.

Hidra interrumpe la lectura horrorizada. Cierra los ojos asqueada ante la traición. Se da cuenta que ha vivido engañada, ciega.

Negros pensamientos la envuelven llenándola de oscuridad. Inmersa en tinieblas una luz surge de su interior indicándole el camino a seguir. A la luz de esta certeza se dirige sin vacilación a la puerta y cambia el código de acceso, selecciona la restricción personalizada. La operación es confirmada por la máquina: de no accionarse el nuevo número Selene no podrá entrar o salir. Hidra se aleja inquieta y se dispone a esperar. No pasa mucho tiempo antes de que su sobrina regrese. Sus intentos por entrar resultan inútiles, la máquina señala un error en el número de acceso, pide rectificar. A la tercera falla cancela su tarjeta, no podrá intentarlo más. Selene no entiende qué sucede. Decide tocar.

En el interior Hidra permanece inmutable. El tiempo pasa.

El timbre sonó una, dos, tres y seis veces. Nadie. Cuatro, ocho, once, quince, veintitrés, treinta y siete intentos más. Todos inútiles. La puerta continúo cerrada y no volvió a abrirse más para ella. La insistencia cesó

             El resto es fácil de imaginar: Hidra cierra los ojos. Selene se aleja para mirar su situación en perspectiva. Ahí se queda, de pie, mirando, hasta que la falta de aire la sorprende. Asfixia, Tensión, Ausencia total. Finalmente: el abandono.

Han pasado 10 minutos desde que el timbre sonó por última vez. Según los cálculos de Hidra debe quedarle ya muy poco aire a Selene si no es que... Pero basta de suposiciones. Mejor no pensar. Decide ir al lado de Zep. Entra en la burbuja reflectante —que por suerte es a prueba de sonido—, lo observa recostado en la cama de aire. Suspendido a un metro del suelo lo mira dormir. Por los pequeños movimientos que él hace se da cuenta que éste sueña. ¿Qué se sentirá? —se pregunta—. El concepto siempre le ha intrigado. Soñar... ¿qué es? —le había preguntado en una ocasión-. Las explicaciones que él le dio no le bastan, rebasan su comprensión. Si es algo tan fantástico ¿por qué yo no sueño?

-Por tu genética —respondió Zep—. A ella le resulta extraño oír hablar de particularidades genéticas aplicadas a su persona. No entiende la relación. Ella es perfectamente normal, no tiene ninguna deficiencia. El problema es de la minoría, de aquellos que no tuvieron la suerte de alcanzar la perfección.

 Zep continuó explicando.

 -La ingeniería genética; al definir tus características físicas y conductuales decidió, por convenirle así al sistema, excluir el mundo abstracto de tu conciencia. Y tanto la fantasía, como los sueños, además de la imaginación pertenecen a ese campo.

-Pero la abstracción es subversión —replica ella escandalizada—.

-Por eso mismo cariño... por eso no sueñas —le responde compasivo— Ese es el precio de ser patriota. -“Entre otras cosas”—agrega sarcástico—.

Hidra optó por desviar el rumbo de la conversación. Es preferible no volver a tocar el tema. No desea entrar en polémica con Zep. ¿Para qué? Nunca lograrán estar de acuerdo. Son tan diferentes... Y sin embargo lo ama. Ama tanto a este hombre... Más que a nadie…

Acaba de demostrarlo y Selene fue testigo. Selene... la pequeña. Su único familiar. Ahora sólo le queda él, Zep. Todo su mundo. Oh, nuevamente la ansiedad. Siente un nudo en la garganta. Se da cuenta que está a punto de llorar. Corre al botiquín de primeros auxilios. Busca temblorosa:

 Gel relajante neuronal        ........................   No
 Píldora de olvido               .........................   No
Sustituto de orgasmo      ............................... No
 Reductor hormonal           ........................... No
Píldoras antiestrés           ............................. No

¿Dónde diablos lo dejó?  (Reanuda la búsqueda)
                    
 Inhibidor emocional  ...................................No
Tabletas sedantes..........................................No
Inductor sexual..............................................No
Eliminador sensorial.....................................No
 Espuma lubricante intelectual......................No
Píldora universal o multifunción....... ¡Por fin!                                                                                                                                             
Lee las instrucciones: "Una sola píldora lo libera de cualquier emoción, sentimiento o sensación amarga. No se recomienda su uso en patriotas que no hayan alcanzado la madurez sexual ni en infantes que se encuentren aún en etapa genital o larvática. Tómese cada 4 horas o si es necesario cada vez que reaparezcan las molestias. En caso de persistir los síntomas diríjase al Departamento de Genética.

Hidra aprieta el frasco con fuerza. En vez de una decide tomarse tres píldoras. Las ingiere con rapidez. Un mareo. Se sienta. Espera. Las lágrimas comienzan a cesar, su respiración se regula; se alenta. La invade una sensación de placidez. Llega la calma... los suaves tonos verdes...

Zep continúa dormido. Ella lo mira largamente. Procura no despertarlo, se acerca a él. ¡Dios, cuánto lo ama! Lo acaricia con suavidad. Cómo verlo y seguir callando. Necesita hablar, contarle todo. Tarde o temprano él tendrá que saberlo. Mejor decírselo ahora, ahora que no puede reprocharle.

 ....Zep, Selene nos traicionó. Le descubrí un “Atemporal voice-message”. Actué rápido. No la dejé explicar, le impedí entrar en la casa. El oxígeno que lleva es muy poco, no le alcanzará para llegar al puesto de monitoreo. Nadie lo sabrá Zep. Ya no hay quien te delate. Será un secreto entre tú y yo.

- No fue ella -—interrumpe Zep. Oyó todo, la guerra se lo enseño: Estar siempre alerta, no descansar jamás—
- Claro que si —asegura Hidra—.  Lo comprobé. Tenía su huella retinal además del número patriótico de identificación

-¿78967—AB1000—2? —dice él—.

- Sí. ¿Cómo lo sabes? —pregunta ella extrañada— No se supone que él sepa algo tan confidencial.

Por toda respuesta; Zep le entrega su tarjeta de código casero operacional. Idra la toma sorprendida. ¿Por qué se la da ahora y no cuando le rogó por saber de sus secretos? Intrigada se dirige a la gaveta personal de él, introduce la tarjeta, un clic y la verdad queda expuesta.

El descubrimiento se produce lenta y paulatinamente. Imagen tras imagen, línea tras línea, ensayo tras ensayo. La misma huella repetida una y otra vez. Cada hora, cada minuto, cada segundo de encierro de Zep cobra un aterrador sentido: La traición, El engaño, La falsificación.

Hidra lo mira con una expresión de incredulidad. Lo encara en silencio, parece incitarlo a explicar. El permanece callado. La mirada de ella se concentra. Un mirar frío, de un azul helado —mar ártico—Silencio. Sólo una palabra por decir. La confirmación.

 ¡¿Tú?! — y su voz se oía temblorosamente ajena, distante—.

 Él no intenta justificar, no brinda explicación. Solo la mira.

El silencio es aceptación —recuerda ella—  Alguien se lo dijo, una voz de ayer; una canción. Hace mucho.

Dolor. Fuego ardiente.
Amor frío como el aire
Amor fundido en dolor
En sus ojos un iceberg se derrite,
Los quema.

Nuevamente el nudo en la garganta, la opresión en el pecho, las mismas odiosas lágrimas. Zep...Selene... Doble duelo. Una píldora más. No basta, el cuerpo insiste en llorar fuego. Apura 2 píldoras más; las alterna con tabletas sedantes. Todo en vano. Nada calma el dolor, la tristeza, ésta angustia de no ser que la devora y que impasible la mira arder.

Ella que descubrió que el amor es devoción ("déjame creer en ti" —le había pedido—) hoy descubre además que el amor también es dolor. ¿Cómo aliviarlo, cómo borrar ésta sensación del todo? Un recuerdo llega a su mente, le hace repetir lo aprendido desde niña:

                                 “Los exclusivos componentes de la píldora de olvido aseguran el cese definitivo de cualquier experiencia o suceso específico que por libre decisión desee borrar de la conciencia. Modo de uso: Disuélvase en sustituto de agua, déjese reposar 5 minutos y bébala de un trago mientras repite mentalmente la experiencia que se desea olvidar. Recuéstese y espere.”

Idra no duda. Tiene la solución en sus manos comprimida en una diminuta píldora azul. Dentro de unos minutos será así su amor por él: pequeño, insignificante, hasta que finalmente se extinga del todo por obra y gracia de la ciencia; aquella que nos protege de sufrir, que nos impide recordar y amar. ¡Bendita sea! ¡Bendito sea el progreso!

Ya la píldora se ha disuelto, unos minutos de reposo y todo terminará. El momento ha llegado. Entre sollozos repite su nombre como en un rezo:     ZEP...  ZEP... ZEP  ARGUS...

(Hasta el último instante; el amor es devoción )

                                                                               -4-

                          Día  4 .           15:00 pm.


Al fin ha llegado el anhelado momento. Entre gritos y exclamaciones de aprobación las 6 compuertas instaladas a nivel del piso se abren para dar paso a La Máquina de la Evasión. De las profundidades de la tierra va emergiendo la nave lentamente.

El público la mira surgir  embelesado. Imposible reprimir las exclamaciones de admiración. Un sin fin de ¡Oh, Uh, Ah! estremecen a la multitud.

El conductor estrella de TV Red interrumpe su discurso para guardar un respetuoso silencio. El momento lo amerita: La Máquina es hermosa.

Ignorando los complejos mecanismos que hacen posible su surgimiento tal parece que la nave está siendo parida por la tierra. Su forma ovoide es de una perfección sin par; semejante a la de una gran semilla. La gente extasiada mira la mágica aparición.

Los tonos ocres de la nave refuerzan la sensación que tiene el público de que ésta gran semilla es un regalo de la tierra. Las brillantes miradas hacen que los destellos de la nave sean más intensos. Inconscientemente cientos de manos se buscan procurando el contacto, momento que es aprovechado por el conductor estrella de TV Red para iniciar el patriótico “Canto de la evasión", al cual pronto se suman los devotos espectadores.

Concluidas las 15 estrofas de alabanza al Comité Pro-Evasión la gente irrumpe en sonoros aplausos.

Las patrullas de levantamiento de cuerpos no se dan abasto ante tanta exaltación. A lo largo de la pista de lanzamiento se han instalado varios puestos de monitoreo para detectar y retirar a tiempo los cuerpos de aquellos patriotas que ya sea por caer presos de la debilidad, por una mala administración de sus reservas de aire, o bien por carecer de ellas; sucumben presa del descuido, la irresponsabilidad o la fascinación entorpeciendo los festejos y duplicándole el trabajo a las patrullas de levantamiento.

La ardua labor de este equipo de profesionales resulta insuficiente ante los cientos de patriotas que mueren por minuto. Los camiones de desalojo están en constante movilización rumbo a los centros de reciclaje corporal; en un intento desesperado por despejar los cerros de cuerpos que las patrullas amontonan sin cesar.

El público presente, absorto en la majestuosidad de la nave, parece no percatarse de la difícil operación que realizan estos profesionales del manejo y transporte de cuerpos.

La muerte es un espectáculo común

El afamado conductor retoma la reseña del magno momento.

-Como dije al inicio de la transmisión: "Hoy es día de fiesta nacional. El ser testigos de la aparición de ésta impresionante Máquina de la Evasión es un acontecimiento que quedará grabado en nuestra conciencia hasta el fin de los días”.

Al 5 de octubre del 2065, fecha que el Magno gobierno declaró oficialmente como el fin del mundo conocido, se suma este glorioso día en el que ésta expedición de 1024 patriotas parten rumbo a la Plataforma Galáctica iniciando la historia de La Nueva Era. De un momento a otro veremos aparecer a éstos grandes patriotas.

 Zep se abre paso entre la multitud (quiere ser el primero en verla). Llega al límite permitido, intenta cruzar la línea pero los rayos láser se lo impiden manteniéndolo a raya.

 ¡Aquí están ya! —anuncia el conductor—

  Lentamente los 1024 patriotas van saliendo del cuarto aislante al oír su nombre.

 ...y pensar que está tan cerca... (Las piernas le tiemblan).

 Uno tras otro se van instalando de espaldas a la nave para recibir la ovación de la multitud y ser despedidos como lo que son: héroes de guerra.

El conductor anuncia el nombre del sujeto Nº 407 por evacuar el planeta: " Patriota Nº 24598—RX5000—6, IDRA SAIN..."

                                     El corazón de Zep se acelera .(Por fin podrá verla)

 Aparece ella.

Zep contiene la respiración, la incredulidad le hace palidecer. Una falsa Hidra tomada de la mano con un desconocido, avanza sonriente a tomar su posición en la fila.

 - ¡IMPOSTORA !   —grita—.

Nadie le presta atención. Grita más fuerte. Una y otra vez.

- ¡No es ella, esa no es Idra!

 Su voz se pierde en medio de la exaltación general.

Zep observa con intensidad a la impostora concentrándose en llamar su atención. Todo inútil.

 Selene, ocupada en sonreír y saludar a los espectadores, parece ignorar  los desesperados esfuerzos de Zep.

El la mira estático.

             ...entonces eran verdad sus suposiciones, Selene andaba en malos pasos, dedicada a actividades clandestinas; muy probablemente inmersa en la corrupción y el vicio. No era lógico que saliera todas las tardes sin decir palabra.  ¿Cómo pudo fiarse de ella?  La creía tan débil, tan deprimida, que no hizo caso a su intuición que le advertía que algo extraño se gestaba: la usurpación.

La ceremonia está a punto de terminar —anuncia el conductor—.

-¿Nadie va a detenerla, será posible que esto esté sucediendo?

                                    Zep no alcanza a comprender. Si Selene no murió, si está aquí; a punto de abordar, ¿dónde está Hidra, qué ha sido de ella? Horribles hipótesis se formulan en su interior. La sangre se agolpa en su cabeza, la frustración le invade el cuerpo. ¿De qué sirvió su silencio, de qué le valió callar cuando pudo decirle a Hidra que la ama, que todo fue una confusión. Al principio dudó, es cierto, no deseaba vivir a costa de perder su identidad. Sabía que ella dependía de él para no perder la fe y alcanzar el triunfo. Por eso calló sus objeciones, por eso nunca tuvo el valor de decirle que no quería vivir en la plataforma y opto por delatarse. Hizo el “Atemporal voice-message” pero al poco tiempo y antes de entregarlo se dio cuenta que no tenía fuerzas para oponerse. Aceptó su destino: amarla. Ella bien valía dejar de ser quien es. El precio era justo si permanecía siempre a su lado.

Lo demás fue un error de vanidad: la prueba y recuerdo de lo que él entendía como “su humanidad” quedaría intacta en el viejo saco marrón. Nunca imaginó que Hidra lo encontraría y mucho menos que inculparía a Selene. Ante el descubrimiento; lo menos que podía hacer por Selene, por Hidra y por sí mismo era asumir sus errores, ya que éstos sólo pueden ser rectificados a la luz del reconocimiento y la aceptación. Perderla: ese era el castigo.

(Zep sonríe tristemente: el amor también es dolor.)

La vio tomarse la pastilla y no intentó detenerla, no dijo nada. Se vio a si mismo desvaneciéndose en ella, sabía que al abrir Hidra los ojos nada quedaría de si mismo. Y así fue, tras varios minutos de intensa palidez vio que esos ojos hundidos y celestes se encontraban vacíos, ausentes de él. Cortésmente una Hidra medicada le pide que abandone su casa. Zep continúa en silencio, toma 3 provisiones de aire y sale. De haberse demorado un poco más habría sido él quien le abriera la puerta a una Selena bastante debilitada pero decidida a hablar con Hidra.

                                                                      -5-

                        Día  4 .           15:30 pm.

La semilla abre sus gajos. El abordaje comienza.

Zep no pierde de vista a Selene, su mirada se concentra en esa cara ajena y falsa que no es la de Idra. Si ampliara un poco su visión, es muy probable que descubriera lo que Selene ve. Se daría cuenta que ésta se despide de una persona en particular:

En un tercer plano, allá al fondo, Hidra agita su mano diciéndole adiós no sólo a Selene -quien aceptó partir en su lugar-, sino también al tenue eco de Zep, a ese nombre sin contexto que se le olvidará del todo en 13 horas y 16 minutos más.  

Selene se despide por última vez. Antes de abordar su mirada se topa con la de Zep. Una enigmática y breve sonrisa le inunda el rostro. Da la vuelta y se interna en el misterio...





1 comentario:

  1. Este es un cuento que escribí en 1997 y que una gran amiga me trajo a la memoria el año pasado. Me preguntó qué habia hecho con aquella historia de ciencia ficción que se adelantó a su época, y que -según ella- era visionario.
    Intrigada, y con vagos recuerdos al respecto, me di a la tarea de encontrarlo y efectívamente, aunque modesto en su estructura; se anticipó claramente a tres películas de ciencia ficción que merecen mis respetos, lo cual me hace apreciarlo más y me motiva a sacarlo de mis archivos amorosos X.

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